Me gustarÃa compartir algunas experiencias de este ciclo de Mercurio Retrógrado que finaliza hoy.  Aspectos positivos y negativos de este perÃodo de tiempo que todos asumimos por adelantado que será terrible, cuando por supuesto no siempre lo es, aunque pueda serlo en algunos aspectos. Pero también es bueno recapacitar en la influencia positiva de este evento cósmico que ocurre tres veces al año.
Hay un cierto alivio al saber que este planeta tan pequeño y tan agobiado por el Sol, comienza su recorrido hacia adelante, una especie de sentimiento de “ahora ya sé lo que debo hacer” que surge de este espacio de tiempo donde ciertas cosas se retrasan, se re-analizan, pues Mercurio que rige eso que llamamos “Mente”, y no sólo en el aspecto negativo que muchas tendencias y filosofÃas aplican a esta palabra, nos permite re-capacitar, re-pensar.
Seamos honestos, sin “Mente” yo no podrÃa ni estar aquà sentada escribiendo esto, ni tendrÃa la habilidad de imaginar, de sacar provecho de lo que veo, de aprender, de crear el concepto de “alma”, de “espÃritu”, y mucho menos de poder plasmarlo en todos esos maravillosos libros que nos hablan de ello y gracias a nuestra habilidad de comunicarnos.
Cuando hablamos sólo del lado negativo de la Mente, de nuestro acondicionamiento cultural y familiar, nuestras neurosis, nuestros pensamientos paralizantes y destructivos es sólo hablar de una parte de Mercurio y de la Mente.
Sin Mente no podrÃamos hacer terapia, no podrÃamos comunicar nuestros problemas, no podrÃamos comprender lo que se nos dice o nos decimos, para poder curar estos aspectos más negativos de ella.
Ya sabemos bien, que no existe solo el aspecto “malo” o “negativo” de las cosas. Y también necesitamos la Mente para poder discernir, descubrir, la enseñanza en lo aparentemente negativo.
El proceso de la Mente es bastante más complejo que la simple expresión negativa que se le atribuye en muchas creencias. Hasta he llegado a escuchar ” es que entonces la mente actúa y lo arruina todo”
SÃ, es cierto, en muchas ocasiones. Si estoy sentada frente a un amanecer no necesito la mente para disfrutar de esa grandeza, O sÃ? SÃ y no.
Si puedo crear aún más imágenes y palabras que expresen la grandeza de esa experiencia, ésta será aún más grande, pues podré comunicarlo, podré compartirlo no sólo con aquellos que estaban presentes, pero también con los que no. Cada experiencia evoca pensamientos y no todos son negativos.
Ciertamente, que debemos, como en todo, quitar la hierba para poder desplazarnos por ella, de una forma más libre, positiva y más en contacto con el todo.
Para aprender a ver, no sólo con nuestra mente, sino con todo nuestro ser, pero aún asÃ, la experiencia de cada momento necesitará de la riqueza acumulada en nuestra Mente.
Sin Mente no existirÃan todos esos maravillos libros que nos permiten enriquecernos en Todo nivel.
Aunque es verdad que si pensamos en todas esas tribus que no saben leer, y la maravillosa armonÃa con la Naturaleza en la que viven, y la riqueza de sus conociemientos, aún ellos,  han aprendido a comunicarse para pasar sus experiencias a los más pequeños y para ello, se necesita la Mente.
En este Mercurio retrógrado me reencontré con un libro de Ken Wilber  que se llama “La TeorÃa del Todo” (The Theory of Everything), que una vez más me recordó que actuar Sólo desde la MENTE es incompleto, pero también lo es actuar Sólo desde los Instinctos, o Sólo desde el Alma, Sólo desde el EspÃritu. Es la experiencia del TODO, lo que nos enriquece, sino vamos a la pata coja.
Para procesar lo que nos dice el alma, necesito de la Mente, para poder comunicarlo y enseñarlo necesito de la Mente. Qué serÃa de nosotros sino pudiésemos enseñar lo que vamos aprendiendo?
Nos verÃamos forzados, como en aquella maravillosa pelÃcula con Bill Murray, “Groundhog day”, conocida en España como “Atrapado en el tiempo”, a repetir y repetir las mismas experiencias y hábitos sin aprender nada de ello.
Admitidamente, muchos de nosotros lo hacemos, nos levantamos cada dÃa, repetimos hábitos y ello nos dá un quasi-sentido de seguridad y luego no comprendemos porqué nuestras vidas se sienten vacÃas.
Los retrógrados de Mercurio, nos ofrecen la oportunidad de mirar con nuevos ojos esos hábitos a los que nos enganchamos sin saber porqué. También nos ofrece la oportunidad de re-vivir situaciones para mirarlas con atención y desde un lugar diferente, para comprenderlo mejor.
Este retrógrado de Mercurio, me ayudó a mÃ, a mirar aspectos de mi vida desde un ángulo diferente, para discernir sobre lo que debo hacer. Y a ti?

