A scene from The Four Temperaments, Untouchable and Song Of The Earth by The Royal Ballet @ ROH
(Opening 27-03-15)
©Tristram Kenton 03/15
(3 Raveley Street, LONDON NW5 2HX TEL 0207 267 5550  Mob 07973 617 355)email: tristram@tristramkenton.com

Eclipse penunbral de Luna Llena del 10-11 de Febrero

Primer eclipse del año y Luna Llena en el ángulo Leo-Acuario. Mientras el Sol se encuentra en su posición tropical (la que tenemos en cuenta los astrólogos occidentales) paseándose por el signo de Acuario, al llegar la Luna al signo de Leo, tenemos una Luna Llena y en este caso un eclipse en la penumbra de la Tierra. Como ya sabemos, este ángulo del zodíaco, como todos, es muy interesante pues nos habla de la Necesidad interna de encontrar aquello que nos hace únicos (Leo) en el océano de la Humanidad, y como podemos aplicar esto al grupo (Acuario), para funcionar mejor como Comunidad. Lo que parece una gran disyuntiva es la realidad de las oposiciones en la Astrología. Si formamos un  grupo de gente que no ha encontrado su propio centro, su propio talento, entonces será un grupo aguado, sin alma, pero si juntamos un grupo de gente que conoce y expresa sus talentos, en el trabajo de encontrar la forma de funcionar  como una unidad, será desafiante pero el resultado será un grupo absolutamente más interesante, creativo y relevante.

En la danza este es un proceso inconmensurablemente importante. Si formamos un grupo, debemos poder bailar idénticamente a los demás cuando requerido, pero cada bailarín debe trabajar su propio talento y técnica, para que esto sea posible. Si el trabajo individual no está, entonces el grupo tampoco será fantástico. Si miras las bailarinas de ballet en un “cuerpo de ballet” no puedes distinguir una de otra, pero cualquiera de ellas podría hacer un papel protagónico. En todo los tipos de danza esto es una experiencia cotidiana.

En una empresa importante ocurre lo mismo, debemos contratar a los mejores individuos para que la empresa sea la mejor. Por tanto, el mensaje de este ángulo Leo-Acuario, nos dice claramente que debemos encontrar “eso”, que nos hace únicos, para poder ponerlo al servicio de la humanidad y mejorar la especie, que sería el próximo ángulo Piscis-Virgo.

Pero Leo Acuario también hablan de relaciones personales en otro sentido. Leo es regente de la 5ª casa de la carta astral, que pertenece a los preliminares de una relación, al enamoramiento, ya que habla de la conexión que existe entre dos almas cuando se reconocen en su individualidad. Esa intimidad que surge cuando alguien vé en otro lo que le hace único aún antes de hablar con la otra persona. Una especie de “reconocimiento” de los talentos que puede hacernos sentir íntimamente ligado al otro, que responde al ser “reconocido”, por la simple razón que esto no es algo que ocurra cada día. Me recuerda al encuentro entre Mr. Rochester y Jane Eyre, en la novela epónima, escrita por Charlotte Bronte. De repente, dos almas conectan desde los talentos de cada uno. En cambio, Acuario nos habla de otro tipo de relaciones, aquellas entre amigos, entre colegas, entre gente de un partido político, o de un club de deporte, o club de cualquier tipo. Entonces el reconocimiento es parecido, pero no envuelve quizás la parte de la atracción sexual, más característica de la casa 5. Aquí en Acuario, entran en juego los ideales del grupo, y como es típico de este signo del vertedor de agua, podemos compartir íntimamente grandes ideas, pero al final del día, cada uno se va a su casa. La intimidad, la cercanía, la complicidad de ambas relaciones es indiscutible. La amistad, esa relación tan típicamente Acuariana, puede ser tan o más importante que la relación Leo, que envuelve otros elementos, tan importantes como tener hijos juntos.

Os preguntaréis y la casa 7 que?. Esta casa, llamada más a menudo la casa de las relaciones, nos habla de nuestra elección de pareja y el funcionamiento de tal asociación, los compromisos, la aceptación del otro, el respeto mutuo, y el proyecto de la pareja, el mecanismo interno de la misma, una vez que se ha formado.

Para este eclipse la Luna se encuentra en trígono a Saturno y en sextil a Júpiter, el Sol a su vez, se encuentra en trígono a Júpiter y en un sextil a Saturno. Todos estos son aspectos positivos que nos encuentran tratando de encontrar un ,compromiso entre dos partes, que en teoría están en guerra o en desacuerdo. El eclipse, cuando la Tierra emite una sombra sobre la Luna, nuestras emociones, nos permite urgar en nuestro interior y encontrar las razones, para querer llegar a tal acuerdo y también los motivos del desacuerdo. Venus y Marte, ambos en Aries, agregan un poco de impaciencia y belicosidad  al arreglo. Pero Saturno nos protege, y junto a Júpiter, ya que ambos están en sextil, nos dicen: la ley es la ley, cumple con ella y estarás más protegido. Este es un sextil potente porque Saturno viaja por el signo que rige Júpiter y éste se encuentra en Libra, signo de la exaltación de Saturno. Éste a su vez sigue junto a Folo y en cuadratura a Quirón, que nos recuerdan que nuestros temores vienen de experiencias trans-personales y generacionales y debemos aprender a reconocerlo. Al mismo tiempo el Señor de los Anillos forma trígonos a Urano y Eris, por tanto los temas legales de los “no invitados”, como hemos estando viendo en USA con el tema Trump y su tajante prohibición de dejar entrar a gente de países musulmanes (en este caso Eris), curiosamente hoy, un juez de Seattle, ha puesto una suspensión en tal prohibición. Veamos que pasa con ello.

Si miramos donde cae en nuestra carta astral este ángulo Leo-Acuario, entonces sabremos dónde nos encontramos en esta disyuntiva en nuestra vida, de SER nosotros mismos, pero al mismo tiempo tener la habilidad de integrarnos con otro o con otros en una comunidad diferente a la nuestra, sin perder nuestra identidad. La Luna en Leo, también forma trígonos a Urano y Eris en Aries, por tanto, el deseo de ser un individuo y liberarse de ataduras que ya no nos sirven, será potente. Busca en tu interior que encontrarás.

Feliz eclipse a todos. El eclipse ocurre a 22º28′ de Leo-Acuario.

cancer

LUNA LLENA EN CANCER, hoy, mañana y exacta el 12 de Enero.

Ya estamos en la primera Luna Llena del año, que como es lógico en el mes de Enero, cuando el Sol recorre el signo de Capricornio, cae en Cáncer. Como ya sabemos todas las lunaciones son diferentes y esta no es excepción. Siendo la primera del año es de gran importancia, ya que esta oposición entre el Sol en el signo regido por Saturno y la Luna en su propio signo, nos habla de esa constante división que existe en nuestros corazones entre lo que “debemos” hacer y aquello que “nos gustaría” hacer. Cáncer-Capricornio también nos hablan de cómo sentirnos seguros, en la sociedad en que vivimos con su reglas y regulaciones.  Pero también por que estas dos luminarias conectan con la oposición Jupiter-Urano que nos acompañará casi todo el 2017 y que se formó exacta por primera vez el 26 de Diciembre 2016.

Aunque ya estemos en el nuevo año de acuerdo al calendario, la todavía resonante T-cuadrante cardinal, entre Júpiter en Libra, Urano en Aries y Plutón en Capricornio, que nos causó el shock de Trump y Brexit, por nombrar los más elocuentes, aunque a nivel personal se haya manifestado con grandes saltos de consciencia a raíz de eventos personales, como muertes, cambios en el hogar, la partida de hijos, relaciones rotas, cambios de país, cambios de profesión, etc. nos encuentra recuperándonos o tratando de recuperarnos de tales cambios, sobre todo si hablamos de personas de signos cardinales o cualquiera con ellos en la carta astral, (Aries-Cáncer-Libra-Capricornio), más que nada tratando de digerir qué es todo esto y qué significa en nuestra vida. Buen momento para reflexionar sobre que tiene que ver el “libre albedrío” en todo ello. El hecho que Urano se encuentre alineado con Eris, “la no invitada”, que para esta lunación toma supremacía, ya que todo ocurre a los 22º de los signos cardinales donde se forma la lunación y donde se encuentra Júpiter, a 22º de Libra. Sería interesante observar en qué casas se produce esta oposición y donde se produce la lunación, es decir, dónde caen los signos cardinales en vuestra carta astral, para comprender qué se está iluminando, qué necesita conscientizar-se al principio  de este año nuevo, que sin duda marcará el trabajo a realizar en los próximos 12 meses.

Júpiter es el planeta que nos libera de la constricción ideológica de la familia, y Urano el que nos empuja a la liberación de ello, en este caso, estando en Aries, de una forma bastante activa y revolucionaria. Hemos visto suficientes bombas y explosiones y tiroteos en los últimos años, en nombre de ideales y deseos de liberarse de poderes opresores.

Afortunadamente la necesidad de liberarnos de aquello que nos oprime, marcado por esta oposición Júpiter- Urano, encuentra algún tipo de control, de soluciones más contenidas y menos explosivas, calmando el exagerado entusiasmo con que nos impregna esta oposición, gracias al trígono de Saturno en Sagitario a Urano en Aries, que también ocurre durante todo el año. Aún así, como ya sabéis aquellos que me leéis todo el tiempo, la cuadratura Quirón-Folo en Piscis-Sagitario respectivamente, nos está abriendo una serie de túneles emocionales, que tienen que ver con nuestra consciencia ancestral, para que podamos comprender, qué es aquello que nos frena, nos oprime, nos da miedo desde lo más profundo de nuestra psiquis. Justamente, Mercurio se ha estacionado directo a 28º de Sagitario, por tanto en conjunción a Folo, así que los días de ayer, hoy y mañana, pueden regalarnos eventos, mensajes del Cosmos de una forma u otra, sobre historias ancestrales, ya sean a través de una charla con un abuelo, a través de ver una película que detona la memoria, o algo que dicen nuestros familiares, que de repente nos “abren la tinaja”, como hizo Folo, y se revela el mensaje del “vino (legado) ancestral”, aquello que nos mantiene atados a emociones viejas, que pertenecen a un pasado que quizás ni hemos vivido, pero que se han ido pasando de generación en generación. Los chamanes dirían: las voces de los ancestros o mejor dicho aún: “las lágrimas de los ancestros”.

Juno y Saturno forman una exacta conjunción para esta lunación que a su vez exactamente forman un trígono a Eris, lo que nos ayuda a poder encontrar un compromiso en nuestras relaciones personales, basadas en el respeto por el bagaje familiar y cultural del otro, reconociendo que el árbol genealógico de casi todo el mundo hay memorias de haber sido violados de los derechos, echados de algún lugar, ya que esta es una historia humana, y a lo largo de nuestra historia, ha habido guerras en todos partes del mundo. Juno – Saturno y también Folo en Sagitario refuerzan la cuadratura a Quirón en Piscis, responsable por esa herida ancestral que acarreamos por haber nacido en una cultura en particular. Pero Quirón forma un sextil al Sol y una trígono a la Luna en Cáncer, por tanto también se nos evidencia el camino a seguir para curar esas heridas y finalmente poner un broche y cerrar historias, para realmente comenzar este Nuevo Año, con el alma limpia, vacía de rencores, de miedos, de odios, para poder abrirnos al perdón, a la alegría y la esperanza de hacer realidad nuestros sueños. Feliz Luna Llena en Cáncer!