MARTE – VESTA y la masculinidad.

Esta mañana ha habido una conjunción (0º) exacta entre Vesta, la Diosa Virgen, la imagen de lo femenino que medita y se busca espiritualmente, retrayéndose de relaciones personales con mortales, pero dedicada a su relación con Dios y Marte, el Dios de la Guerra y agregaría yo de la masculinidad. Ares o Marte es el símbolo del soldado, del noble guerrero, que arriesga su vida para defender a alguien o un país. EL símbolo astrológico de este planeta es el símbolo que usamos para representar lo masculino así como usamos el símbolo de Venus para describir lo femenino. Vesta nos invita a meditar a buscar en nuestro interior, en vez de buscar respuestas fuera de nosotros.
Pues hoy mientras yo meditaba sobre esto, me encontré con el libro de Grayson Perry, un artista inglés que a menudo se viste de mujer, aunque no muestre rasgos femeninos cuando no lo hace. Las coincidencias cósmicas!!!!!
Todo esto a raíz de una entrevista en la CNN con un padre que hablaba de que en la epidemia de tiroteos en colegios en Estados Unidos, además de las armas, el denominador común es que son siempre chicos varones y no mujeres las que empuñan armas y disparan a sus compañeros.
Como corresponde con Vesta y Marte, que nos empujan a reflexionar sobre la sexualidad, el celibato, y sobre todo con ese rol que el hombre debe desempeñar en nuestra sociedad. Decía Perry:
“Es un tiempo extrañamente vergonzoso para ser hombre. Sólo tienes que ver las noticias, o iniciar sesión en Twitter, o simplemente abrir los ojos, y verás a un hombre haciendo algo atroz. Muy a menudo el hombre que vemos es Donald Trump, o cualquier otro político, pero Trump es sólo el ejemplo más visible de la masculinidad tóxica en oferta. Está allí, de alguna forma u otra, en toda nuestra realidad virtual y real.
Por supuesto, los hombres siempre han hecho cosas terribles. Podrías señalar cualquier momento de la historia y los hombres han estado haciendo algo despreciable. Pol Pot y Hitler y Stalin eran hombres, por ejemplo. También Jack el Destripador.Así es, y hoy en día indiscutiblemente, Donald Trump”.
Y, lejos de los grandes nombres, como lo pone Grayson Perry en su nuevo libro sobre la masculinidad, “la mayoría de las personas violentas, violadores, criminales, asesinos, evadidos de impuestos, políticos corruptos, desechadores del planeta, abusadores sexuales y aburridos de cenas, tienden a ser, bueno… hombres”….”Esto siempre ha sido así, en todas las sociedades patriarcales de la historia. Pero la diferencia hoy en día es que estamos comenzando a entender que parte del problema con los hombres no es su género sino más bien el papel de género que les ha sido dictado”.  Y es aquí en este aspecto donde esta conjunción de Vesta con Marte me ha llevado hoy.
Marte y el rol masculino que ha cambiado tanto y que muchos se niegan a aceptar.
Si caminas por las calles de Barcelona, que es donde vivo, cada vez se ven más hombres con sus bebés en brazos. Muy a menudo, simplemente sentado en una cafetería, dando el biberón a su bebé. Esto es algo que en las sociedades patriarcales “machistas” hubiese sido imposible ver, sólo hace unas décadas. Algo está cambiando, y como siempre ocurre con las cosas nuevas, hay un periodo de adaptación requerido, para que la sociedad se sienta cómoda con ese cambio.
Es cierto que hoy en día si se habla del aspecto masculino en una mujer, como fuerza física o moral, determinación y competitividad,  se habla con un significado positivo como si esto fuese inherente en ser mujer, pero si queremos hablar del lado femenino en un hombre, entonces esto cambia. Si decimos: un chico femenino o sensitivo, o intuitivo, normalmente es visto como algo negativo.
Por tanto que podemos esperar de nuestros jóvenes varones, si no se les permite desarrollar su lado femenino, pero en positivo. Todavía quedan aquellos que al hablar de estas cualidades en un hombre lo relacionan automáticamente con la homosexualidad.
Tenemos que meditar sobre esto y abrir la mente a una feminidad y una masculinidad diferentes, nuevas, de este siglo, donde aquellos roles que no permitían a las mujeres ser ambiciosas y competitivas y a los hombres ser sensibles y delicados deben cambiar.
En su libro “El descenso del hombre” Perry habla de los derechos que el hombre debe defender y dice:
“El derecho a ser vulnerable
el derecho a equivocarse
el derecho a ser sensible
el derecho a ser intuitivo
a ser flexible y el derecho a no sentir vergüenza de ninguna de estas cosas”
El feminismo ha logrado cosas extraordinarias para las mujeres, y hoy en día el movimiento #metoo está luchando por denunciar las agresiones y los abusos sexuales
en el lugar de trabajo, en los colegios, en las iglesias, en todos aquellos lugares donde ocurra. Se está luchando por igualdad de sueldos entre hombres y mujeres, etc.
Pues hoy medito sobre lo mismo pero con los hombres, con nuestros jóvenes, para que puedan tener la libertad de ser quienes son, en vez de seguir roles destructivos, que les empodera falsamente. Quizás si se les permitiese mostrar su sensibilidad no tendríamos tantos jóvenes luchando para ISIS, pegando tiros en colegios, políticos corruptos, cumpliendo con un rol de macho destructivo que necesita poder para poder vivir con su miedos y sus inseguridades.
Hoy que Vesta y Marte se juntan en el cielo, llevemos nuestra mirada hacia la nueva masculinidad para poder dar a nuestros jóvenes una oportunidad de ser mejores que sus progenitores y sus ancestros. Vesta busca en su interior y al juntarse con Marte en Sagitario que es un signo de fuego, nos invita a meditar sobre nuestra propia masculinidad, nuestra sexualidad, seamos hombre o mujer. Algo en el colectivo nos está pidiendo  encontrar un rol masculino positivo, sano, donde los hombres puedan llorar y no ser competitivos o soldados, simplemente, el hombre nuevo, libre de expectativas, creativos y valientes a la hora de ser ellos mismos, en vez de tratar de cumplir roles que no van con su alma.
Qué te ha despertado esta conjunción a ti en el día de hoy?

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VESTA en los últimos grados de Cáncer en aspecto a Urano-Eris y Venus-Quirón.

 

Como consecuencia del Asteroide Vesta, posicionada en el ascendente de Barcelona en este momento en el signo de Cáncer, y encontrándose en cuadratura a Urano-Eris que viajan juntos por Aries, en trígono al Quirón y Venus que se encuentran juntos en Piscis, siento el impulso de hablar de este arquetipo femenino tan cercano a mi.

La verdadera regente de Virgo para mi. Curiosamente su nombre significa brillante y es que aparentemente es el asteroide que más brilla a pesar de no ser el más grande.

Vesta es la primera hija de Cronos–Saturno y Rhea, y la última que vomitó, cuando Jupiter vuelve a destronar a Saturno el titán, y le obliga a vomitar a sus hijos, que este dios regularmente se comía por el temor de correr la misma suerte que su propio padre, a quien él había castrado.

Vesta se mantuvo virgin rehusando casarse con Apollo o Poseidón. Simboliza el fuego que mantiene el hogar cálido y por mucho tiempo se la representaba por un altar con una llama. Por tanto se convirtió en un símbolo de protección de ciudades y reinos. Fueron los romanos después de los griegos que la llamaron Vesta y le dieron forma femenina.-

Representa un poco las monjas de la religion católica, las sacerdotizas que guardan los templos. Las Vestales eran niñas de la aristocracia romana que entraban en el temple de Vesta y juraban servirle y mantenerse célibas para no dispersar sus energías en nada más que el servicio.

Tenían que cumplir con 27-28 años de servicio (curiosamente el ciclo de Saturno alrededor del Sol) y luego eran libres de casarse, aunque normalmente no lo hacían. Tenían grandes privilegios a pesar de sufrir severos castigos y llevar una vida muy austera, a la que se entregaban con todo su ser, en su búsqueda de respuestas en su interior.

El siglo 5 después de Cristo, fué el final de la adoración de estas vírgenes y también de Ceres, cuando el emperador Cristiano Teodosio, decidió terminar con estos rituales hacia lo femenino.

El fuego que representa Vesta tiene que ver no sólo con el fuego de la sensualidad femenina, que ella progege, sino también la Luz de la Luna y el Kundalini de la práctica yoga. Estas vírgenes ,que a menudo se entregaban a disfrutar del fuego de su propia sexualidad, eran consideradas vírgenes pues no se casaba o unían o servían a ningún hombre. Por lo tanto eran seres completos en si mismos que podían proveerse de todo lo que necesitaban por su propia cuenta.

Son el símbolo de la madre suplente, pues cuentan ciertas historias que cuando una reina no podia dar hijos entonces los reyes se acostaban en oscuras cuevas con las vestales y de esa forma daban luz a hijos que serían reyes más tarde, sin que se supiese quien era realmente la madre. Esto se realizaba en un ritual annual. De ahí que muchos reyes tenían como madre a vestales, que nunca hacían de madre. Rómulo es uno de esos hijos.

Asociada con Virgo y Escorpio, es fácil comprender porqué el Signo de Libra, el matrimonio, se introduce “entre” Virgo (la virginidad) y Escorpio, (la sexualidad) por las culturas patriarcales que no tenían otro método para asegurarse que sus hijos eran realmente suyos.

Vesta representa la necesidad de guardar nuestra energía para la busca interna y considera que en las relaciones personales ésta se disipa, dejándonos sin fuerza y poder. Las vestales deseaban dedicarse de lleno al servicio, sin distracciones. Todos podemos conectar con esta voz interna que nos impulsa al servicio y la dedicación. La práctica del yoga, la meditación, los 5 ritmos de Gabrielle Roth, son actividades secretamente susurradas al alma por Vesta. Disfruta de esta Luna llena con Vesta como voz poderosa y retírate a meditar, a encontrar tus propias respuestas, en el profundo silencio que permite que la voz del alma se escuche.